Poema 815

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El lujo de entender

el lujo sería

de mirarte una sola vez

y volverme un Epicuro

cualquiera de tus presencias sirve

de futuro alimento

apenas recuerdo haber muerto de hambre

tan bien surtida estaba –

el lujo de meditar

el lujo era

darme el festín de tu semblante

otorga suntuosidad

en días habituales, cuya lejana mesa

como la certidumbre recuerda

está puesta con una sola migaja

la conciencia de ti.

                               Emily Dickinson (1830 -1886)


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