El audio de este poema está restringido para patrocinadores. Si quieres hacerte patrocinador, inscríbete aquí . O, si ya lo eres, puedes iniciar sesión aquí.
La vainilla; el espliego; el verdín; la canela.
A veces un aroma delgado como de agua,
como de nube o lluvia; a veces un violento
perfume que recuerda la piel de una gacela,
el sudor y la sangre de un animal en celo.
Pero siempre, al final, la vainilla, el espliego…
Josefa Parra (1965)
Deja una respuesta